En 1919, Charlie Chaplin fue a ver un espectáculo de vaudeville en el Orpheum Theatre de Los Ángeles y el número principal no le pareció gran cosa, pero al final el artista sacó a su hijo de cuatro años para hacer una reverencia. El nene hizo un paso de baile, el shimmy, y Chaplin no pudo sacárselo de la cabeza. "Podría haber sido odioso en otro niño", escribió después, "pero Jackie Coogan era encantador".

El chico (The Kid, 1921) convirtió a ese nene en la primera estrella infantil de la historia del cine. Chaplin lo dirigía por mímica pura: le actuaba cada gesto y cada expresión, y Jackie los reproducía con una precisión que desconcertaba a los adultos del set. La escena donde las autoridades vienen a llevárselo al orfanato es una de las más recordadas del cine mudo porque el llanto era real: el padre de Jackie, entre bastidores, le había dicho que se lo llevaban en serio.

Cómo Jackie Coogan perdió cuatro millones de dólares

Antes de cumplir diez años, Coogan era el chico más famoso del mundo, ganaba 22.000 dólares por semana más el 60% de las ganancias de sus películas, y en 1924 encabezó una gira humanitaria por Europa para recaudar fondos para huérfanos armenios y griegos en la que recibió una medalla del Papa Pío XI y la Cruz de Plata de la Orden de San Jorge del gobierno griego. Se calcula que antes de los 21 años había generado unos cuatro millones de dólares de la época, aunque su asignación personal nunca superó los 6,25 dólares por semana.

El 4 de mayo de 1935, en una ruta de montaña cerca de San Diego, murieron cuatro personas en un accidente de auto, entre ellas el padre de Jackie y su mejor amigo, el actor Trent Durkin, de 19 años. Jackie viajaba en el asiento trasero descubierto y fue el único sobreviviente, con veinte años recién cumplidos.

Su madre Lillian se había casado con Arthur Bernstein, el ex asesor financiero de la familia, y entre los dos se habían gastado casi todo en abrigos de piel, diamantes y autos. Cuando Jackie los demandó en 1938, la respuesta de su madre quedó para la historia: "Cada dólar que gana un niño pertenece a sus padres". De los 250.000 dólares que quedaban, Coogan recuperó 126.000, y durante el litigio le pidió ayuda a Chaplin, que le dio mil dólares en efectivo sin hacer preguntas.

El escándalo de Coogan que cambió la ley para los niños actores

California aprobó en 1939 la ley que lleva su nombre. La Coogan Act obliga a los empleadores a apartar el 15% de las ganancias brutas de cada menor en un fideicomiso bloqueado hasta que cumpla dieciocho años, se reformó en el 2000 para establecer que ese dinero es propiedad del chico y no de los padres, y en 2024 se extendió para cubrir a los menores que monetizan YouTube y TikTok. Que la ley haya llegado no significó que el problema se resolviera: Judy Garland, Gary Coleman y Macaulay Culkin vieron sus fortunas dilapidadas a través de vacíos legales que tardaron décadas en cerrarse. Lo que le pasó a Coogan no era una excepción de la industria sino la norma que nadie quería nombrar.

Cómo el nene de Chaplin terminó pilotando en Birmania

La carrera de Coogan no volvió a levantar y trabajó en lo que apareció, incluida Sky Patrol (1939), una película de aviones de Monogram Pictures que está en el catálogo. Cuando empezó la Segunda Guerra se alistó como soldado raso a 21 dólares por mes, pidió el traslado a las fuerzas aéreas y se entrenó como piloto de planeadores, una habilidad que el 5 de marzo de 1944 lo llevó a aterrizar de noche un planeador Waco CG-4A con tropas británicas Chindit a bordo en un claro de selva a 160 kilómetros detrás de las líneas japonesas en Birmania (hoy Myanmar), en la Operación Broadway, donde de los 57 planeadores que salieron esa noche llegaron 37.

De vuelta en Hollywood siguió con películas de bajo presupuesto, entre ellas Outlaw Women (1952), un western ambientado en un pueblo gobernado por mujeres, y El ataque de las mujeres araña (Mesa of Lost Women, 1953), donde interpreta a un científico loco en una película que aparece sistemáticamente en las listas de peores filmes jamás rodados, ambas disponibles en el catálogo.

Cómo Jackie Coogan consiguió el papel del Tío Lucas

En 1964, con casi cincuenta años, Coogan se enteró de que buscaban a alguien para el papel de un tío excéntrico en una serie de televisión, fue a la audición, algo que casi nunca hacía, y lo rechazaron. Volvió a su casa, se afeitó la cabeza y las cejas, se maquilló como imaginaba al personaje y regresó así al estudio. Su mujer lo miraba en el espejo mientras se transformaba y, cuando terminó de verse, lloró: había sido el niño más hermoso del cine y ahora era ese monstruo calvo y ojeroso. Consiguió el papel.

Los locos Addams (The Addams Family, 1964-1966) le dio una segunda vida frente a una generación que no sabía nada de El chico, ni de la Ley Coogan, ni de Birmania. Para millones de chicos de los sesenta, Jackie Coogan era simplemente el Tío Lucas, el calvo que metía el dedo en el enchufe y se encendía como una lámpara.

Murió el 1 de marzo de 1984 en Santa Mónica, con su compañero de elenco John Astin dando el elogio fúnebre. Chaplin había muerto en 1977, pero los dos se habían vuelto a ver en 1972, cuando el viejo director regresó a Estados Unidos después de décadas de exilio para recibir su Oscar honorífico, y Coogan fue al aeropuerto a esperarlo. Chaplin lo abrazó y le dijo que prefería verlo a él antes que a nadie.

Las seis películas de Jackie Coogan que están en el catálogo

En Filmoteca Clásica están disponibles seis películas con Coogan: El chico (The Kid, 1921), Oliver Twist (1922), Sky Patrol (1939), Outlaw Women (1952), El ataque de las mujeres araña (Mesa of Lost Women, 1953) y When the Girls Take Over (1962).